naúfragos noctámbulos

Sunday, March 25, 2007

Revive la pesadilla de la pérdida de un ser querido. Diez años después de la trágica muerte de mi madre, las noches convulsas, el ardor en el estómago y la angustia que cercena mis constantes vitales, aparecen en el horizonte con el maldito agravante de la distancia. Momentos de dolor que vienen precedidos de pálpitos pesimistas que ensombrecen la visión realista de unos hechos que a medida que pasa el tiempo se ratifican. Papá no está bien y eso se lo noté en sus ojos tristes el otro día. Esa indefensión que le hacía morirse de vergüenza por tener que ser ayudado a moverse, por verse meado encima sin poder agarrarse a un hálito de vida que se le escapa con suavidad, nos unió más que nunca en estos últimos días donde recuperamos entre un denso silencio lo que quizás nunca debimos perder. No es tiempo de lamentaciones, ni de mirar atrás por lo que pudo haber sido y no fue. En estos momentos quisiera creer en Dios, quisiera tener fe y pensar que realmente hay algo más allá que imparte justicia y va a permitir a este hombre alargar un poco más esa vida que no ha sido precisamente justa con su bondad muchas veces estúpida, muchas veces injustificada, siempre desinteresada.
Nos creemos fuertes. Pensamos que nada ni nadie puede detenernos y, en el fondo no existe criatura más frágil en el mundo...

0 Comments:

Post a Comment

<< Home