
Bienvenidos a todos los noctámbulos que refugiados en vuestro hogar, temeis la llegada de la luz , inhóspita compañera capaz de descubrir nuestras vergüenzas más mundanas por mucho que nos escondamos en rincones oscuros...
Maldita la hora en que descubrí la TV. No quiero acudir impertérrito a la agonía de la más grande porque eso ya lo viví, y ELLA sí que era la más grande, y la más tierna, y la más dulce...
¡Maldita sea!
