naúfragos noctámbulos

Monday, November 20, 2006


Diez años sin ti. Diez años vertiginosos donde te he echado de menos aunque siempre me he sentido reconfortado con tu presencia. Diez años de luz y oscuridad, de navegar en aguas peligrosas, de ir de un lado a otro buscando un punto de apoyo en el que descansar y esperar a que el temporal amainase. Diez años de clamar en el desierto, de búsqueda incesante de paz aunque lo que encontrase fuera caos, ruido y vidas de paso fulgurante a mi alrededor. Diez años de lágrimas amargas, de llantos mudos y desgarrados, de largas caminatas sin destino con los pies arrastrando el polvo del camino y la mirada perdida en ninguna parte.
Y tras este calvario pertrechado por mi desidia vino la luz engendrada en el vientre de una mujer maravillosa que fue el faro que buscaba en medio de la tempestad. No puedo decir que haya alcanzado el Nirvana pero no es menos cierto que ya no tengo miedo de zozobrar y cuando se avecina riesgo de temporal me agarro a la mirada límpida de mi hijo y vuelvo a pisar suelo firme para continuar el camino que aún hoy desconozco a donde me lleva pero lo disfruto y siento la necesidad de seguir hacia adelante sin echar nunca la vista atrás.
Diez años sin ti, una vida a tu lado...
Te quiero, mamá

Thursday, November 16, 2006



Al final acabamos siendo prisioneros de nuestros recuerdos y por mucho que los saquemos a flote con cierta frecuencia nunca escapan de nuestra existencia. Lo que somos, lo que sentimos, lo que anhelamos, lo que sufrimos, lo que esperamos y lo que nunca vendrá, todo lo mediatizan nuestros recuerdos que poco a poco van conformando nuestra esencia y acabamos siendo lo que ellos nos dictan. Autodidactas de nuestras experiencias vitales, perdemos tanto tiempo en buscar lo desconocido que esta ansia nos impide palpar la verdadera realidad y aunque recurrir a ellos sea reconocer que envejecemos, ¡qué carajo! esto es la esencia de la vida...
Una canción de madrugada, nuestra serie favorita de juventud, las líneas de una carta olvidada, una caricia en la mejilla, la fragancia del algodón de azucar, la lluvia golpeando en el rostro, un barco que se aleja o la imagen de una montaña en invierno... Esencia de la vida pasada fotograma a fotograma, degustándola a sorbos cortos esperando mañana seguir llenando la mochila que nos haga el viaje más llevadero.
Esta noche estuviste paseando por mi memoria y estabas radiante, hermosa pero serena, tal cual te recordaba, tal cual te sigo esperando cada noche.

Thursday, November 09, 2006


Albergo sueños escondidos donde navego en un pequeño balandro guiado por las luces taciturnas de la costa andaluza sin más compañía que la radio,mi perra Lua y el chapoteo de las olas contra el casco de la nave. En las noches claras atravieso el mar estrellado buscando entre tantas lágrimas de plata la cara de mi niño y es justo en ese momento cuando el bravo mar se torna en una balsa de aceite y puedo salir a cubierta a contemplarle en todo su esplendor, allá en lo más alto del horizonte, junto a la Osa Mayor... Ya sólo por esta escena mereció la pena vivir. Viste con qué poco me conformo, mi vida. Tan solo una mirada, una sonrisa franca y el roce de tu mano gordezuela que me eriza el cabello mientras un escalofrío me devuelve a la oscuridad que me devora buscándote ahora entre las profundidades azabaches que me rodean. ¡Qué frágiles que somos creyéndonos todopoderosos! Ya ves, cualquier gesto tuyo me da y me quita la vida, y eso que por más que busco no te encuentro...